Hoteles, restaurantes, excursiones y otros comercios locales se organizaron para conocerse, compartir herramientas y fortalecer la economía de la localidad, que viene creciendo año a año. La iniciativa nació en invierno, cuando la temporada da un respiro, y ya empieza a mostrar sus resultados.
El crecimiento sostenido de Camarones como destino turístico generó un cambio de paradigma entre sus habitantes, que reconocen que recomendar el negocio del vecino puede ser tan importante como atender bien el propio.
La iniciativa surgió durante el invierno con el objetivo de conocerse, compartir experiencias y unificar fuerzas para mejorar la calidad de los servicios de cara a la temporada alta, y potenciar el destino.
"Aprovechamos la temporada baja para conocernos" comenta Macarena Reinoso, del Hotel Boutique Casona Islas Blancas, una casona con seis habitaciones y capacidad para 15 huéspedes ubicada frente al mar.
Sofía Franchella está al frente de La Matera, una cafetería dentro de una casa centenaria, que invita a conectar y compartir con la gente del lugar. Ella coincide, y explica que las reuniones nacieron para acompañarse frente a los desafíos comunes que implica invertir y sostener un comercio en la Patagonia. El trabajo en equipo también incluye al municipio, y se busca resolver cuestiones de infraestructura de manera articulada.

LA OFERTA COMPLETA EN UN SOLO LUGAR
La cooperación también se juega en los detalles. Conocer la propuesta de otro prestador permite orientar mejor a quien pregunta, recomendar una excursión, encontrar una alternativa de alojamiento o sugerir un lugar para comer. La información circula y, con ella, las oportunidades de que más actividades locales formen parte de una misma experiencia.
Uno de los primeros resultados concretos fue la creación de un directorio digital, que reúne la oferta disponible en Camarones. Allí conviven todos los rubros: dónde dormir, dónde comer y qué hacer. Entre las actividades están los circuitos urbanos, los museos, también los senderos y atractivos naturales, información sobre excursiones y guías, entre otros. La localidad sumó ofertas culturales y hasta un bar nocturno con mesas de pool.
Las agencias de viaje también se integraron al grupo para mostrar el potencial inmenso de la Ruta Azul. Las excursiones náuticas hacia las Islas Blancas permiten avistar toninas y eventualmente alguna ballena. Otra alternativa de jornada completa es la navegación desde Bahía Redondo hacia el histórico faro Isla Leones. A nivel terrestre, los visitantes disponen de múltiples senderos gratuitos de distintas dificultades dentro de los portales del Parque Patagonia Azul y el clásico paseo por la pingüinera de Cabo Dos Bahías, donde la pasarela de quinientos metros permite caminar a centímetros de la fauna autóctona.
Para los prestadores, reunir toda esa información ayuda a mostrar que Camarones es un lugar donde hay motivos para quedarse, recorrer y descubrir algo más.
Coordinación entre el sector privado y el municipio, con variedad de actividades para el visitante
La temporada ya se respira en las calles con la llegada de los primeros pingüinos. Este año plantea un escenario desafiante para los comerciantes. Por eso, entre las iniciativas que están desarrollando hay vouchers y descuentos para combinar servicios y facilitar el acceso a distintas experiencias. La apuesta es que quienes visiten Camarones conozcan las alternativas disponibles antes de llegar y puedan organizar una estadía que incluya más de una actividad.
El trabajo conjunto ya dio sus primeros frutos. El reciente evento de la competencia atlética "Doble de Camarones" generó un impacto económico muy positivo para el sector privado. Las gestiones articuladas con el municipio permitieron sumar noches de estadía.
El esfuerzo colectivo busca que cada turista pueda tener la mejor estadía posible en Camarones. El objetivo final es unánime. Lograr que el destino crezca de forma sostenida y que cada viajero viva una experiencia que lo invite a volver.