La cuarta edición del Salón del Vino abrió sus puertas al público en el Parque Central, en las inmediaciones del Museo de Bellas Artes de Neuquén capital. El evento convoca a miles de residentes y turistas con el firme objetivo de poner en valor la producción vitivinícola regional.
La secretaria de Jefatura de Gabinete, María Pasqualini, resaltó el trabajo sostenido que se lleva adelante para posicionar el perfil productivo y turístico de la capital. “Neuquén se consolidó como una ciudad turística”, aseguró.
La propuesta de la Municipalidad neuquina se consolida como un espacio estratégico para motorizar la economía local y fortalecer la identidad de la zona. La actividad central reúne a 10 bodegas de la región que ofrecen degustaciones exclusivas de sus mejores etiquetas.
Además de la cata de vinos, los visitantes pueden disfrutar de una oferta integral que incluye opciones gastronómicas, picadas, venta de productos elaborados en la zona y diferentes juegos. El ambiente se complementa con espectáculos de música y shows de chefs en vivo.
La funcionaria remarcó que estas iniciativas acompañan de forma directa a quienes elaboran productos de altísima calidad. El predio funciona como una gran vidriera comercial para los emprendedores que apuestan por la tierra local.
“Poner en valor el Salón del Vino, las bodegas locales y regionales, es muy importante”, afirmó. Quien recorre los estands descubre sabores únicos que luego impulsan las ventas y generan un círculo virtuoso para la economía.
Por su parte, Diego Cayol, secretario de Turismo y Desarrollo Humano, brindó precisiones sobre el excelente nivel de afluencia que registra el evento. El funcionario confirmó el fuerte interés que despiertan las propuestas vinculadas a la gastronomía autóctona.
“Hasta el mediodía de los circuitos turísticos que tenemos, la mitad era gente que venía de otras provincias”, puntualizó Cayol al analizar la procedencia del público. Para graficar la magnitud del fenómeno, aclaró que muchos visitantes viajaron desde destinos ubicados a más de 500 kilómetros de distancia.
El éxito sostenido de estas convocatorias responde a una planificación diseñada para jerarquizar el espacio público y atraer visitantes. Los datos oficiales reflejan un cambio rotundo en el comportamiento de quienes deciden recorrer la capital.
“Los indicadores ponen a las claras que esa ocupación que teníamos los fines de semana cuando llegamos a la gestión, que no superaban el 20 por ciento, hoy están alrededor del 60”, detalló Pasqualini.
Los elaboradores también celebran la consolidación de este espacio de encuentro directo con los consumidores. Julio Penrós, representante de bodega Puerta Oeste de Senillosa, valoró la trascendencia de sostener este tipo de eventos a lo largo del tiempo.
“Tenemos la suerte de haber estado en las cuatro ediciones y creo que es una ventana única para que el neuquino, el valletano conozcan la distinta oferta de productos”, sostuvo Penrós.
El productor explicó que el Salón del Vino permite comparar estilos y descubrir la personalidad de los vinos creados con apenas unos cientos de metros de diferencia entre los viñedos. Su emprendimiento cuenta con un predio de dos hectáreas, donde destinan una para cultivar las cinco variedades que luego transforman en bebidas de diseño.
“Tenemos que buscar un producto de una calidad de cierto punto hacia arriba, si no, no tenemos oportunidad”, reflexionó finalmente sobre el desafío de competir en un mercado sumamente exigente.
NEUQUÉN SE CONSOLIDO COMO UNA CIUDAD TURÍSTICA
La transformación profunda de Neuquén capital es el resultado directo del desarrollo de nueva infraestructura para el turismo y el esparcimiento. Las obras estructurales cambiaron para siempre la integración de la trama urbana con sus principales recursos naturales.
“Se desarrollaron 36 kilómetros de Paseo Costero. Pusimos a la ciudad mirando al río”, destacó la funcionaria. Además, recordó que al comienzo de la gestión solo existían 1.200 metros, mientras que hoy logra unir de manera ininterrumpida el río Limay con el Neuquén.
El mes de septiembre resulta estratégico para la agenda local debido a los festejos por un nuevo aniversario. Cada fin de semana presenta múltiples propuestas que dinamizan el consumo interno y ponen a prueba la capacidad de respuesta de los servicios.
Pasqualini enumeró los atractivos que nutren esta temporada, destacando el éxito reciente de la Feria del Libro, la inminente inauguración de una nueva plaza temática y la tradicional carrera del domingo.
Además, anticipó un impacto económico superlativo por la llegada de la Expo Oil & Gas, evento que ya mantiene los hoteles de la ciudad y de las localidades vecinas con capacidad máxima.
“La ciudad se consolidó como turística, dejó de ser esa ciudad de paso para ser una ciudad donde voy a disfrutarla y a recorrerla”, concluyó la funcionaria sobre las metas alcanzadas.